Como cada mes desde los incios de TechTraPlastiCE en febero de 2025, el pasado 26 de marzo se realizó la reunión general del proyecto en la que, por primera vez, el Consorcio interactuó formalmente con su Comité Asesor Externo para analizar avances y desafíos en la construcción de un portafolio de servicios orientado a la economía circular y la transferencia de conocimiento universidad–empresa.
De la reunión virtual participaron representantes de las universidades socias de Chile, Argentina, Colombia y Europa, junto a integrantes del Comité Externo provenientes de instituciones como la Universidad Industrial de Santander, la Universidad de Stuttgart, la Universidad de Gotemburgo, centros e institutos de investigación en Argentina, y expertos en innovación y políticas públicas del Ministerio de Ciencia de Chile, además de representantes del sector industrial vinculados al reciclaje y la economía circular.
Durante la sesión, las universidades presentaron los resultados del relevamiento de sus portafolios de servicios y discutieron cómo se está organizando la oferta de capacidades científicas y tecnológicas hacia empresas, sector público y sociedad civil. Se analizaron especialmente los casos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y la Universidad de Santiago de Chile (USACH), que expusieron sus avances y dificultades para mapear y articular internamente sus servicios.
El Comité Asesor Externo coincidió en que existen desafíos comunes:
- Burocracia y barreras administrativas que enlentecen la transferencia.
- Falta de articulación interna entre unidades, laboratorios y oficinas de vinculación.
- Dificultad para visibilizar y centralizar la información sobre capacidades y servicios.
- Escaso reconocimiento de la transferencia tecnológica en los sistemas de incentivos académicos.
Al mismo tiempo, se destacó que estos problemas no son aislados, sino compartidos por instituciones de distintos países, lo que refuerza la necesidad de abordar la transferencia como un campo de aprendizaje e investigación en sí mismo.
Entre las principales conclusiones, los participantes subrayaron la importancia de:
- Construir y mantener portafolios institucionales y compartidos de servicios.
- Fortalecer la coordinación entre oficinas de cooperación técnica, transferencia y vinculación.
- Articular laboratorios y centros tecnológicos, aprovechando iniciativas como los centros nacionales CIMA y LAVEN en Chile.
- Revisar y hacer explícitos los incentivos que promuevan la participación del cuerpo académico en actividades de transferencia y vinculación con el entorno.
Como próximos pasos, el Consorcio acordó continuar el trabajo de consolidación del portafolio de servicios, profundizar las reuniones con oficinas internas de transferencia y vinculación en cada universidad, y mantener un diálogo permanente con el Comité Externo. En la próxima reunión del consorcio se incorporarán nuevos miembros del Comité, ampliando la mirada internacional y reforzando las sinergias entre academia, industria, gobierno y sociedad civil en torno a la economía circular y la valorización del conocimiento.
Sobre el portafolio o cartera de servicios en red
En el marco de este proyecto, luego de detectar las oportunidades de innovación para la economía circular de los plásticos (WP1) identificando sus propias capacidades y haciendo un diagnóstico de la industria a nivel local y regional, las universidades miembro del proyecto desarrollaron su portafolio o cartera de servicios (WP2) en formato de techcards, distinguiendo entre servicios técnicos, capacidades, capacitaciones y desarrollos. Como cada resultado que se vaya obteniendo en el marco de este proyecto, las techcards están disponibles en la sección Resultados de este sitio web.
El proceso de elaboración de cada cartera de servicios fue al interior de cada universidad y, al mismo tiempo, en red entre las instituciones miembro del Consorcio para comenzar a identificar colaboraciones multiactor para una economía circular del plástico justa y segura (WP3).